Leccionario

NUESTRA SEÑORA DE LA SALETA,
MADRE DE LA RECONCILIACIÓN

LECCIONARIO

 

PRIMERA LECTURA

“Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes”

 

Lectura del libro del Génesis                                                                                                 9,8-I7

 

Dios dijo a Noé y a sus hijos: “Yo establezco mi alianza con vosotros y con vuestros descendientes, con todos los animales que os acompañan, aves, ganado y fieras, con todos los que salieron del arca y ahora viven en la tierra. Establezco, pues, mi alianza con vosotros: el diluvio no volverá a destruir criatura alguna ni habrá otro diluvio que devaste la tierra”.

Y Dios añadió: “Esta es la señal de la alianza que establezco con vosotros y con todo lo que vive con vosotros, para todas las generaciones: pondré mi arco en el cielo, como señal de mí alianza con la tierra. Cuando traiga nubes sobre la tierra, aparecerá en las nubes el arco y recordaré mi alianza con vosotros y con todos los animales, y el diluvio no volverá a destruir a los vivientes. Aparecerá el arco en las nubes, y al verlo recordaré la alianza perpetua entre Dios y todos los seres vivientes, todas las criaturas que existen sobre la tierra”.

Aún dijo Dios a Noé: “Esta es la señal de la alianza que establezco con toda criatura que existe en la tierra”.

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial                                                 Sal 102, 1-2. 3-4. 8-9. l3-14. 17-18a (R.: 1a)

 

R. Bendice, alma mía, al Señor.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios.

R. Bendice, alma mía, al Señor.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura.

R. Bendice, alma mía, al Señor.

El Señor es compasivo y misericordioso,
lento a la ira y rico en clemencia;
no está siempre acusando
ni guarda rencor perpetuo.

R. Bendice, alma mía, al Señor.

Como un padre siente ternura por sus hijos,
siente el Señor ternura por sus fieles;
porque él conoce nuestra masa,
se acuerda de que somos barro.

R. Bendice, alma mía, al Señor.

Pero la misericordia del Señor dura siempre,
su justicia pasa de hijos a nietos,
para los que guardan la alianza.

 

SEGUNDA LECTURA

” En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios”

 

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios                       5, 17 -21

 

Hermanos:

El que es de Cristo es una criatura nueva. Lo antiguo ha pasado, lo nuevo ha comenzado.

Todo esto viene de Dios, que por medio de Cristo nos reconcilió consigo y nos encargó el ministerio de la reconciliación.

Es decir, Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuentas de sus pecados, y a nosotros nos ha confiado la palabra de la reconciliación.

Por eso, nosotros actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo os exhortara por nuestro medio.

En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.

Al que no había pecado Dios lo hizo expiación por nuestro pecado, para que nosotros, unidos a él, recibamos la justificación de Dios.

Palabra de Dios.

 

Versículo antes del Evangelio                                                                                     Cf. Gn 9, 17

La cruz de Cristo es la señal del pacto que hago con todo lo que vive en la tierra.

 

EVANGELIO

Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre.

 

+ Lectura del Santo Evangelio según san Juan                                                            19,25-27

 

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.

Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

– “Mujer, ahí tienes a tu hijo.”

Luego, dijo al discípulo:

– “Ahí tienes a tu madre.”

Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor.